miércoles, 15 de septiembre de 2010

Fantasía III: A veces...aún bailo bajo la nieve


Cuando era joven, cuando era bella y mis labios todavía eran rojos. Entonces la vida me envolvía. Las sonrisas… todavía las recuerdo. Los vagos destellos que todavía permanecen en mi memoria de la hermosura de mi juventud… siguen conmigo. Al igual que tú.
Tú me tocabas el cabello con tus manos, esas manos que tanto me gustaban. Me enredabas el pelo jugando con él a tu antojo…
Recuerdo tu sonrisa, siempre dulce en tus labios…
Recuerdo tus ojos transparentes y, a la vez, penetrantes… como si, al mirarme, pretendieran averiguar mis más profundos secretos, los secretos que expresaban los sueños de mi corazón.
Debo reconocer que, cuando la nostalgia me invade, salgo al jardín a soñar y, si es verano, bailo bajo el cálido sol de la tarde; si es otoño, bajo las hojas frágiles que caen secas de los árboles; si es primavera, sobre las flores perfumadas… Pero cuando es invierno, cuando el frío ha envuelto los cuerpos y las almas, cuando el hielo abraza las vidas… entonces bailo bajo la blanca nieve que cae de los cielos, de cielos como tú.
Y echo de menos todo aquello. Echo de menos la blancura de la nieve, los sueños de amor… Te echo de menos a ti y nuestra vida juntos. Echo de menos la juventud de la felicidad eterna.

Judith Vindel Sáez

1 comentario:

  1. gracias por compartir tan bonitas palabras y con tanto sentmiento

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